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8 de febrero de 2010

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Park Chan-wook: V de venganza


Por Daniel Romero Bueno
(11/08/2007)

SYMPATHY FOR MR. CHAN-WOOK

Chan-wook Park nace el 23 de agosto de 1963 en Corea del Sur. Tras terminar estudios en Filosofía, comienza su carrera cinematográfica como ayudante de dirección en diversas películas, hasta que debuta como director y guionista con el largometraje Moon in the Sun’s Dream (1992), al que seguirá Saminjo (1997). Ambos filmes resultan inéditos internacionalmente y se alejan del universo personal de Chan-wook, que tras el cortometraje Judgment (1999), comenzará a desarrollar una serie de puntos en común en su filmografía, que le darán el reconocimiento de crítica y público no solo en Corea del Sur, sino en todo el mundo. Joint Security Area (JSA ) (1999) supone un éxito sin precedentes en Corea del Sur y Chan-Wook se convierte junto a realizadores de la talla de Bong Joon-ho, Kim Ji-woon y Kim Ki Duk, en figura clave de una nueva ola de cineastas surcoreanos que renuevan los estamentos del cine de género. Tras JSA Chan-wook realiza un film capital para entender las intenciones del director, Sympathy for Mr Vengeance (2002) se configura como la primera pieza en “la trilogía de la venganza” que posteriormente hará famoso al director. If you were me (2003) supone un paréntesis en la filmografía del surcoreano, que tras colaborar en este film colectivo se aventura a dirigir su obra maestra y la película por la cual salta a la fama internacional, Oldboy (2003). Triunfadora en los festivales de Berlín y Sitges, la película resucita el interés global por una filmografía surcoreana en ebullición. Su segmento Cut en el film de terror Three... Extremes (2004) y Sympathy for Lady Vengeance (2005) suponen la culminación de su aclamada trilogía. Aún inédita en España, su último film hasta la fecha es I’m a Cyborg but that’s Ok (2006), una comedia de ciencia ficción adolescente que demuestra la capacidad multigenérica de Chan-wook. En la actualidad rueda Evil Live (2007), definida por él mismo como una reinvención del cine de terror de vampiros.

BARROQUISMOS VISUALES Y ESTRUCTURAS TEMPORALES FRAGMENTADAS

La autoría de Chan-wook viene determinada por una serie de temáticas constantes a lo largo de su corta pero prolífica filmografía. Ideas como la venganza, el destino marcado, la violencia extrema y la muerte van dadas de la mano en una evolución de los aspectos formales de sus películas. Si bien JSA suponía un antes y un después en el cine surcoreano debido al uso de técnicas puramente occidentales, la confirmación se produjo en sus largometrajes siguientes, donde el virtuosismo y la visualidad en el plano estético primaban en semejanza a las obras de directores norteamericanos como David Fincher o Paul Thomas Anderson. El cine de Chan-wook no pretende huir del artificio, el espectador es consciente en todo momento de la presencia del director, que parece dejar su huella personal con el uso de planos imposibles, travellings que parecen infinitos y transiciones visuales casi expresionistas. Es en Sympathy for Mr. Vengeance donde parecen establecerse las bases del cine de Chan-wook, con el uso de planos generales estáticos de larga duración, donde la cámara se sitúa lejos de la acción, ejerciendo el director el papel de deidad objetiva, dejando al espectador la posibilidad de seguir a los personajes dentro del plano, como si fuesen títeres. Esta presencia de planos estáticos se conjuga con otros excesivamente dinámicos, donde la cámara se traslada por la acción, nerviosa alrededor de los personajes, atravesando los espacios e introduciéndose por los rincones más insospechados. Chan-wook potencia este paralelismo visual en Oldboy y sobretodo en Sympathy for Lady Vengeance, la película más puramente formal en la carrera del director, donde cada plano parece cuidado al detalle y la presencia de FX a favor de transiciones y movimientos de cámara parece más latente. Chan-wook tiene predilección por ángulos enrevesados y puntos de vista extraños, siendo el plano cenital uno de los más usados por el director para mostrar a varios personajes interactuando en contextos poco habituales (como en el final de Sympathy for Mr. Vengeance, donde la cámara nos muestra en cenital el asesinato del joven de manos del padre vengativo). El cine de Chan-wook muestra una potenciación del fuera de campo poco común, en la medida que el director no tiene reparos en mostrarnos como Oh Daesu le arranca las muelas con un martillo a un gangster en Oldboy, pero sin embargo, potencia lo que hay detrás de la cámara al no mostrarnos la terrorífica autopsia de la hija del protagonista de Sympathy for Mr. Vengeance. Chan-wook juega con el espectador, haciéndole confiar de lo que será testigo y de lo que no, cambiando sus expectativas y confundiéndole por tramas enrevesadas, de complejidad estructural. En el cine de Chan-wook Park los personajes desaparecen y se desvían de la trama para obtener o delegar el protagonismo. Sus historias son conducidas por extrañas voces en off (como la del ciego en la segunda película de la trilogía), saltos temporales que acentúan el uso reiterado de flashbacks (gran importancia del montaje), llegando a permitir el paso de un personaje de un relato a otro o la presencia de falsos puntos de vista (emulando la estructura de Rashomon en JSA). Chan-wook bebe directamente del cine de Hitchcock en el uso de un paroxismo formal, que por ejemplo no duda en mostrarnos la imagen partida para mostrarnos varias acciones.

Es interesante la forma en la que Chan-wook Park concibe el paso del tiempo. En sus películas, el tiempo se dilata y obtiene gran protagonismo, ya sea para fomentar el suspense (el tiempo límite que posee Oh Daesu para descubrir porque estuvo encerrado; el plazo de cinco minutos para cortar un dedo que se impone el secuestrador de Cut) o la idea de tiempo retenido a la que se someten los personajes de Chan-wook : en la mayoría de películas del director surcoreano, el tiempo les es arrebatado a los personajes como castigo. Este es uno de los principales motores de la venganza, el tiempo que es extraído, siendo el cautiverio y el secuestro la temática referencial en sus largometrajes. A su vez, el cine de Chan-wook marca el tiempo con continuos saltos temporales, incidiendo en la idea de hechos pasados que sirven de inyección para el conflicto de los personajes.

UNA EXTRAÑA IDEA DE CINE POLÍTICO Y SOCIAL

Varias han sido las ocasiones en las que Chan-wook Park ha manifestado su idea de realizar una cinta política que diseccionase el conflicto entre las dos coreas, de una forma mucho más valiente y atrevida a la realizada en JSA. Sin embargo, el miedo a la censura estatal y al fracaso comercial le han llevado a derroteros muchos más comerciales, indagando en el cine de género y dejando de lado la idea de llevar a cabo una película de corte abiertamente político. Pero en toda la filmografía de Chan-wook, la política y la problemática entre la Corea del Norte comunista y la occidentalizada Corea del Sur ha estado presente. Es en Joint Security Area la película en la que más abiertamente es tratado el conflicto, en una historia en la que el destino de los personajes (otra constante muy habitual en el cine del surcoreano) viene determinado por su posición a un lado u otro de la frontera, donde la amistad da lugar a una posible brecha en el conflicto, que acaba terminando en tragedia, como la mayoría de los films de Chan-wook. En Sympathy for Mr. Vengeance, la novia del chico sordomudo es una activista de un grupo terrorista anarquista y la hermana enferma canta canciones anticomunistas con la niña secuestrada. Durante el cautiverio de Oh Daesu en Oldboy, vemos mediante una split-screen como el protagonista del filme fragua su venganza, a la vez que mediante flashes televisivos conocemos la ascensión y el reconocimiento internacional de Corea del Sur, que le es ajeno a Oh Daesu, pese a considerarse “hijo de la televisión”.

Chan-wook nos plantea una Corea desoladora, enfrentada e irreconciliable, plagada de mafias, matones, asesinos y gangsters de toda índole. El cine del surcoreano tiende a poner en tela de juicio la desigualdad social de las clases coreanas. Todos los personajes de Chan-wook poseen un lado oscuro en su personalidad, un pasado marcado por el pecado. La oscuridad y el instinto animal de venganza surgen en cualquiera de los contextos sociales, para Chan-wook nadie es perfecto ni exento de culpa (como cita e personaje de Min-sik Choi en Sympathy for Lady Vengeance). En Sympathy for Mr. Vengeance, el chico sordomudo y su novia recurren al secuestro de un empresario porque no pueden permitirse pagar la operación de su hermana. A su vez, la familia de un empleado despedido de la empresa que dirige el empresario, muere intoxicada por la falta de recursos y tras el intento fallido de penitencia por parte de la empresa. Esta desigualdad social se manifiesta sobretodo en Cut, donde un extra psicótico secuestra a un director de cine de éxito, con el objetivo de hacerle sentir culpable por el hecho de pertenecer a una alta clase social, frente a sus orígenes humildes y pobres. La situación vuelve a desencadenar en la muerte de la familia del extra y en la amenaza de la pérdida de un ser querido del director.

El cine de Chan-wook Park presenta una desconfianza extrema hacia el estado y la autoridad. La mayoría de sus personajes deciden tomarse la justicia por su mano y recurren al ojo por ojo en base a una policía corrupta e incompetente. Chan-wook nos muestra a un jurado popular al margen de la ley en Sympathy for Lady Vengeance, donde al igual que en M de Fritz Lang, es la propia sociedad (en este caso, los padres de los niños asesinados) los que deciden ajusticiar al criminal. Chan-wook presenta una ambigüedad moral alejada de lo políticamente correcto, manifestando su predilección por una justicia terrenal, popular y primitiva que no es más que la conclusión de gran parte de los estamentos que abundan en su filmografía: la justicia individual como respuesta a la situación extrema que se ve sometido el ser humano.

La visión desoladora de la familia que posee su cinematografía se demuestra en una película como Sympathy for Lady Vengeance, donde una madre se ve obligada a abandonar a su hija por culpa de un asesinato que no ha cometido, a favor de la libertad de su marido, que es el verdadero culpable. Tras salir de la cárcel Geum-ja Lee vuelve a Australia para recuperar a su hija, donde vive con una familia en adopción. La niña le guarda rencor por haberla abandonado y la madre decide hacerla partícipe de su venganza. En Cut el director acaba asesinando a su amante para poder restablecer una relación, a vista de los demás, idílica con su esposa. Las películas de Chan-wook están plagadas de relaciones ilícitas e incestuosas. En Oldboy, Oh Daesu mantiene una relación ciega (bajo influencia de la hipnosis) con su hija y decide seguir adelante mediante un lavado de memoria. En la misma película, descubrimos que el gran secreto por el que Oh Daesu fue encerrado durante quince años, es el romance de Woo-jin Lee con su hermana en el pasado. Incluso en Sympathy for Mr. Vengeance, llama la atención la relación del chico ciego con su hermana, pareciendo en ocasiones fruto de un amor incestuoso.

LA APOLOGÍA DE LA VENGANZA Y EL CONFLICTO ENTRE DESTINO Y VERDAD

Ya en JSA la diplomática enviada por las Naciones Unidas para investigar el asesinato de unos militares en la frontera cita la palabra “venganza”, quizá sin saber Chan-wook que esta sería la temática con que la crítica y el público de todo el mundo relacionaría su cinematografía. La venganza es un tema primordial en el cine de Chan-wook, siendo el hilo conductor de la trilogía del mismo nombre (donde también incluiríamos Cut). En Sympathy for Mr. Vengeance se establecen las bases de la venganza de Chan-wook, el empresario quiere asesinar a los secuestradores de su hija, que a su vez tienen intención de vengar el engaño al que son sometidos por la venta de un órgano. Se produce la venganza como respuesta a otra venganza. En esta película también surge la idea de causalidad, pese a tratarse de un secuestro “lícito” para el chico sordomudo (su objetivo es obtener dinero para poder pagar una operación de transplante a su hermana), el suicidio de su hermana provoca una serie de reacciones causa efecto que desencadenan en la muerte de la pequeña ahogada. Lo que comenzó como una causa justa, Chan-wook lo transforma a una serie de venganzas mutuas, donde la tragedia se ceba con todos los participantes de la misma, llegando a rizar el rizo con el asesinato del padre por parte de los miembros del grupo terrorista. La venganza es en ocasiones producto de la mala fortuna, como la que provoca el encierro de Oh Daesu en Oldboy. La venganza transforma la vida de Woo-jin Lee, que ve a Oh Daesu como el culpable de la muerte de su hermana. La venganza se convierte en el objetivo primordial que le mantiene vivo y el personaje de Min-sik Choi se convierte en un objeto de estudio, en una atracción de feria. En Oldboy la venganza se convierte en un juego, donde Chan-wook encarnado en Woo-jin Lee ejerce de demiurgo al instaurar una serie de reglas. En Oldboy la venganza se eleva a la enésima potencia y vuelve a producirse la venganza como producto de si misma: Oh Daesu elaborará un plan maestro durante su secuestro para vengarse de quien le mantiene encerrado, sin saber siquiera el motivo de su enclaustramiento. La venganza en el cine de Chan-wook se convierte en un círculo vicioso del cual sus personajes no pueden escapar, la muerte se convierte en la única vía para llevarla a cabo, para ellos no existe ninguna otra alternativa (“tenía que matarte” dice el padre vengador de Sympathy for Mr. Vengeance durante los últimos minutos de la película). En Sympathy for Lady Vengeance, la venganza está encarnada por una mujer, que pese a ser considerada casi angelical, también es consciente de que puede llegar a ser objeto de venganza por parte de su hija (que no le perdona su abandono) o del niño que fue asesinado por su marido.

En el cine de Chan-wook es habitual encontrar la perdida de la figura infantil como motor de la venganza. En Sympathy for Mr. Vengeance, la muerte de la hija es el motivo por el que Park Dong-jin decide vengarse; en Sympathy for Lady Vengeance los padres se turnan para castigar a Mr.Baek, el maestro que ha asesinado a sus hijos y en Cut, el objetivo del extra es que el director acabe asesinando al hijo del primero (el cual al final reclama venganza). Chan-wook otorga un alto grado de protagonismo a la figura femenina, atribuyéndole roles cercanos a las heroínas del cine occidental, pero con una dualidad moral poco corriente: la asesina bondadosa de Sympathy for Lady Vengeance, la diplomática que decide ocultar la verdad en JSA o la anarquista terrorista de Sympathy for Mr. Vengeance.

El director coloca a sus personajes en contextos que les hacen plantearse su destino. Oh Daesu se cuestiona en Oldboy el hecho de si no hubiese estado secuestrado durante quince años, si realmente hubiese acabado enamorándose de Mi-do. En el clímax de Sympathy for Mr. Vengeance, el padre vengativo acaba preguntándose el porque de su destino, al igual que el secuestrador de Cut, que plantea si su desigualdad social frente al director es fruto del destino. El secuestrado de Cut pretende cambiar el destino del director, injusto según su punto de vista, porque cree que es una buena persona debido a su pertenencia a una determinada clase social. Chan-wook inscribe a sus personajes en un universo cuyo destino está escrito, pero que las circunstancias, la causalidad y la venganza están dispuestos a modificar. Los personajes están siempre en conflicto con el entorno y tienen la intención de revelarse ante él.

CHAN-WOOK Y LA PRESENCIA INEVITABLE DE LA VIOLENCIA

El equilibrio entre violencia sugerida y explícita ha ido evolucionando paralelamente a su filmografía. El cine de Chan-wook se caracteriza por el uso continuado de la violencia, si bien no abunda en JSA (exceptuando el cruento tiroteo), está presente en Sympathy for Mr. Vengeance y sobretodo en Oldboy. La crudeza visual ejerce un toma y daca con la sugerencia, ya que Chan-wook juega a mostrarnos y a no enseñarnos imágenes de gran dureza visual. Aunque sin lugar a dudas, la violencia más dolorosa es aquella que nos sugiere fuera de campo, como la ya citada autopsia a la hija del padre vengativo en la primera película de la trilogía. En esta ocasión el uso del sonido y los comentarios superficiales de los forenses ejercen un devastador efecto en el espectador, que se identifica a la perfección con el personaje presente en la autopsia. La violencia en las películas de Chan-wook Park es muy física, alejándose del estereotipo norteamericano del uso del arma de fuego, ya que sus personajes hacen uso de cuchillos, martillos (o incluso hachas). La presencia de las artes marciales se normaliza en Oldboy, donde el espectador realiza un pacto con el director de modo que una situación completamente inverosímil (como la lucha de Oh Daesu con más de una veintena de tipos), se convierte en aceptable mediante un pacto de género, el espectador es consciente de que está ante una película de acción poco habitual.

REINVENCIÓN DE LOS GÉNEROS E INFLUENCIA NORTEAMERICANA

La nueva oleada de cineastas surcoreanos supuso un relanzamiento de la industria cinematográfica del país. La tendencia provocó el surgimiento de una serie de autores que reinventaron el cine de género con influencias norteamericanas, desde el punto de vista de la tradición surcoreana. La herencia del cine de Hollywood está latente en toda la filmografía de Chan-wook, de hecho es habitual en su cine la presencia de personajes que hablan inglés. El director de cine secuestrado en Cut y el malvado de Oldboy se han criado en occidente, al igual que la hija de Geum-ja Lee (en este caso en Australia). Sin embargo, el cine de Chan-wook parece desprender una cierta idea de independencia y autosuficiencia frente a norteamerica (desde un punto de vista tanto temático como industrial).

El cine de Chan-wook Park presenta una hibridación extraña de géneros, donde la particularidad reside en la mezcla bizarra de humor negro y dramatismo. La filmografía de Chan-wook está repleta de secuencias en las que el espectador siente una contradicción en sus emociones a la hora de decidirse por la risa o el llanto (un ejemplo claro es la escena del secuestro en Sympathy for Mr. Vengeance). El cine de Chan-wook posee un cierto aura de tragedia griega (influencias literarias que van desde Macbeth a El conde de Montecristo), pero no abandona en ningún momento el humor, incluso en alguna de sus películas más dramáticas (véase la secuencia de Sympathy for Mr. Vengeance donde el chico sordomudo está enterrando a su hermana y un disminuido intenta evitarlo), el drama se conjuga con elementos cómicos impredecibles. Chan-wook también aporta grandes dosis de suspense a sus filmes, que no huyen nunca de la estética del entretenimiento, equilibrando en todo momento la balanza.

Chan-wook Park parece ser consciente de la creación de un nuevo género, debido a la fuerza de la atmósfera de sus películas. Por ello, el cineasta se auto-homenajea y parece intentar romper con un ciclo que el mismo ha creado en Sympathy for Lady Vengeance, ya que en el filme mueren la mayoría de los vengadores de su trilogía (siendo fiel a su tradición de utilizar casi siempre a los mismos actores), con la intención de reinventarse a si mismo en sus siguientes largometrajes. Ya en Cut, Chan-wook coquetea con el género de terror (concretamente el subgénero de vampiros), género al que se adscribe su último proyecto.

SIMBOLOGÍA, CROMATISMOS Y USO DEL ESPACIO

Las películas de Chan-wook poseen un alto grado simbólico. En Sympathy for Lady Vengeance, el personaje interpretado por Yeong-ae Lee simboliza la figura de un ángel vengador (exterminador), su rostro se ilumina y es frágil y bondadoso. El blanco de su tez pálida contrasta con el rojo de su sombra de ojos, siendo esta la línea cromática de la película que no deja de combinar el rojo (sangre y venganza) y el blanco (tofu y bondad) en el filme. El director hace continuas alusiones a la idea de pecado y penitencia (Oh Daesu elabora durante su cautiverio una lista sobre el mal que ha hecho en el pasado), estando constantemente presente el peso de la culpa y la idea bíblica del ojo por ojo.

Chan-wook le da una importancia extrema a la presencia de objetos (la caja morada y las alas en Oldboy, las canicas de Sympathy for Lady Vengeance o el collar de Sympathy for Mr. Vengeance), estableciendo siempre relaciones psicológicas entre estos y los personajes. En su cine, aparece continuamente la figura de los espejos, siempre en situaciones en las que el espectador advierte la acción a través de ellos (el espejo mediante el que se observan los amantes ilícitos de Oldboy o el espejo a través del cual conversa la pareja de Sympathy for Mr. Vengeance). Lo mismo ocurre con la predilección por incluir relojes en sus relatos, sobretodo en Oldboy, donde no es casual que Oh Daesu transporte un reloj de pared roto en el flashback en que cuenta a su amigo el secreto de Woo-jin Lee (la idea del paso del tiempo está presente desde el inicio de la película, con la presencia de manecillas y relojes en los títulos de crédito).

El director sitúa a sus personajes en espacios de naturaleza claustrofóbica, encadenando las estancias cerradas (el zulo de Oldboy o la casa del sordomudo de Sympathy for Mr. Vengeance) con parajes urbanos y de gran magnitud (Oh Daesu se pierde en una calle céntrica de la ciudad y es dejado en libertad en la azotea de un edificio). Los espacios de la filmografía de Chan-wook poseen un cierto barroquismo visual desmedido, el uso de cromatismos muy marcados en la escenografía afirma la estética preciosista usada por el cineasta, que se concentra en el mínimo detalle y aporta una extraña personalidad a las estancias.

EL SUICIDIO COMO FIN A LA VENGANZA

El suicidio es constante en todas las películas de Chan-wook. Siguiendo una tradición puramente oriental, el suicidio se manifiesta como fin último de la redención. En el cine de Chan-wook los personajes acaban con su vida una vez que han cumplido su objetivo o sienten que no les queda otra escapatoria. En Joint Security Area, los dos sargentos surcoreanos deciden suicidarse para apagar su sentimiento de culpa. En Oldboy se producen varios suicidios, primero la hermana de Woo-jin Lee pone fin a su vida tras descubrir que todos conocen su relación, el propio Woo-jin Lee hará lo mismo una vez que la venganza haya sido consumada, su vida deja de tener sentido. Oh Daesu decide acabar con una parte de su ser: “el monstruo” que posee el secreto de Mi-do. En Sympathy for Mr. Vengeance, la hermana del chico sordomudo se corta las venas al descubrir que su hermano ha secuestrado a una niña con el objetivo de conseguir dinero para salvar su vida.

El pasado de sus personajes está siempre teñido de recuerdos turbios, el personaje de Oh Daesu se redime de sus pecados y la figura de Woo-jin Lee es similar a la de un demiurgo. La deidad del cine de Chan-wook aparece como encarnación de la justicia, de la venganza. Woo-jin Lee tiene poder de decisión sobre las acciones de Oh Daesu, hasta el punto de permitirse modificar su destino y conseguir que su pecado sea igualmente cometido por Oh Daesu.

El cineasta se permite la capacidad de inclusión de un mundo onírico a sus personajes, como la encarnación de hormigas en Oldboy o las apariciones de los niños fallecidos en las otras dos películas integrantes de “la trilogía de la venganza”.



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Park Chan-wook: V de venganza

Filmografía (como director)
1992 Moon Is the Sun's Dream
1997 Saminjo
1999 Judgement (Simpan, cortometraje)
2000 JSA: Joint Security Area (Gongdong gyeongbi guyeok JSA)
2002 Sympathy for Mr. Vengeance (Boksuneun naui geot)
2003 If You Were Me (Yeoseot gae ui siseon, cortometraje)
2003 Oldboy
2004 Three... Extremes (segmento Cut/ Saam gaang yi)
2005 Sypathy for Lady Vengeance (Chinjeolhan geumjassi)
2006 I'm a Cyborg, But That's OK (Saibogujiman kwenchana)


Fotos
JSA: Join Security Area (2000)
Sympathy for Mr.Vengeance (2002)
Sympathy for Mr. Vengeance (2002)
Oldboy (2004)
Three... Extremes (2004)
Three... Extremes (2004)
Sympathy for Lady Vengeance (2005)
Im a Cyborg, but Its OK (2006)
Im a Cyborg but Its OK (2006

 

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